Entre rejas
Nadie asoma
y esa ventana sigue abierta al infinito.
Cada alma sigue con su alma.
Cada suspiro se pierde
entre las gotas de lluvia.
Vanos sonidos incoherentes.
Suena el agua y las nubes lloran
todas las lágrimas escritas en el cielo.
Y calla su música y todo es silencio
y cada gota golpea un corazón sin aliento.
Nadie asoma…
Se vierte en el vano una plegaria sorda,
unos dedos se mueven y se gastan…
y en ese atril descansan unos folios,
esperan unas letras que no llegan
que se evaporaron en las luces de diciembre.
Mi voz perdida en un otoño que muere,
Se pierde en una imagen, una más,
Una más que no asoma.